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PALABRA DE DIOSA, 44 SIGLOS DE POESÍA

Autoría: María Muñoz

Ana Mañeru y Carmen Oliart

SABINA Editorial, Madrid 2019

resolver una batalla de silencios

Sobre tablillas de arcilla y datada entre los siglos 2.300 a.C. más 2.100 d.C. ENHEDUANNA, poeta, princesa y sacerdotisa sumeria, escribió la primera obra literaria firmada de la humanidad.Con este arranque extraordinario, Ana Mañeru y Carmen Oliart autoras y editoras, recorren en este libro las voces de poetas de distintas épocas, destacando el origen histórico, desconocido hasta el siglo XX, de este hecho. Ya es tiempo, nos dicen, de que todo el mundo conozca el origen femenino y materno de la lengua testimonio de la creatividad, autoría y excelencia de la literatura escrita por mujeres. Esta singularidad en la transformación de la cultura, conforma aquí la idea de un ciclo de 22 voces, nos cuentan, como un diálogo que no se ha interrumpido, formando una comunidad libre en un contexto relacional practicado por muchas mujeres a lo largo de la historia y también hoy. El ciclo termina con el canto que la propia Juana Castro escribió sobre Inanna, la gran señora, la diosa madre de la mitología panmesopotámica, y a quien Enheduanna dedicó uno de sus más celebrados himnos; se destacan también a otras poetas de nuestros días como lo son Adrienne Rich, la gran activista americana, inspiradora de los movimientos feministas de los años 70 y cuyos ensayos se han traducido al español y editado recientemente; así como a Maria Victoria Atencia y a la canadiense Anne Carson, de imprescindible lectura.

La mujer como productora de textos, nos dice la filósofa Ana María Leyra Soriano, como sujeto de la literatura, da paso a un nuevo concepto de escritura, el tercero de los ángulos de un tiempo cuyos otros vértices serían la lengua y el estilo. Al concepto de escritura-mujer, prosigue, no solo como reivindicación de género, sino como realidad incuestionable, debería añadírsele legítimamente la propuesta de una lectura-mujer, de una legibilidad otra, complementaria y enriquecedora. (La escritura, la Mujer y el mal Asparkía nº 6 Investigaciones feministas 1996).

Imaginar un juego interpretativo en una escritura que se abre a la diferencia es, cuanto menos, eludir cuestiones más rotundas. Elaborado en el confinamiento de la lengua y siguiendo un proceso de pensamiento visual, el poema -como el mito- se distingue por condensar significados y albergar infinitas singularidades. Generador de una voz reveladora pone a prueba el instante preciso del aquí y ahora del ser y su correlato, la pervivencia; tal vez, la poesía, con su discurso sistematizado, ayude a identificar experiencias o a mediar en la sola impresión ya que este hecho se produce alrededor de un sentimiento vivo, liberado en el lenguaje, complementado con el pensar y que refleja y constituye la expresión. Si el pensamiento es el resultado de una recreación intelectual y la idea su corpus luminoso, la poesía representaría su expresión más pura, pues fuerza los límites de lo pensable en un mundo propio, con un impacto ineludible que, cuando se hace presente, acaba con todo.

Ana Mañeru, socia de Clásicas, es poeta y traductora, trabajó como responsable de Educación y Cultura en el Instituto de la Mujer, impulsora de Genialogías de Mujeres Poetas y co-fundadora, junto a Mª Milagros Montoya Ramos y la propia Carmen Oliart, de esa plataforma de creación que es www.sabinaeditorial.com especializada en publicar obras de mujeres como la reseñada aquí, Palabra de Diosa, autoras que renacen cuando las leemos, y que han sido celebradas hace tan solo unos días en ese espacio colaborativo de libertad que es la Librería Feminista de Madrid www.mujeresycialibreria.net desde donde se promueve el activismo y divulga la autoría de mujer. Allí tienen cabida proyectos e iniciativas que la librera Miren Elorduy recoge y, de la mano de sus socias, revierte y nos entrega transformadas en una potente arma para el cambio de la cultura en la lucha por la igualdad.

www.lashilanderasprodigiosas.com