relato coronavirus clásicas y modernas

Juntos en solitario – Relato V

Autoría: Elena Cerezales

Me llamo Pedro, estoy aquí en casa con mi mujer y mi hijo, todo normal dentro de lo que se puede llamar normal, en esta situación.

Vivir en una gran ciudad, andar siempre a mil, vida de “tapers”, actividades extraescolares, series nocturnas y para cama…y otra vez a empezar.

Mi empresa de automoción cerró y la de Maribel, que trabaja en un Centro Comercial, también. Mi hijo Hugo se pasa el día con el móvil y la maquinita, tiene 14 años, no tengo ni idea de que hablar con él, ni tenía antes, ni ahora y menos, de lo que podemos hacer juntos. Maribel se pasa el día viendo minuto a minuto lo del Coronanavirus y me lo cuenta todo a tiempo real, luego lo pone en las redes…y ya. Yo veo documentales de guerra, bebo cerveza y pienso, que la verdad nunca hice nada en la vida, ahora al estar parado, va y pienso…¡menuda mierda!, veo a mi familia y no la conozco, o eso es lo que siento…es todo tan raro.

En estas andaba cuando oí ruidos en el descansillo, miré por la mirilla y vi a la policía y a unos sanitarios, con dos sillas de ruedas y tapados hasta arriba, estaban en la casa de Sergio y Pili, se los llevaban, me vino a la mente las barbacoas juntos y cuando nos habíamos ido de viaje juntos a Tenerife.

Mi mujer ya sabia todo, los dos habían dado positivo y estaban fatal y su niña Sara, estaba allí con cinco añitos y sin síntomas, vi como desaparecían con ellos.

Oía llorar a Sara, mientras le preguntaban si tenía más familia, pude atisbar como, ella negaba con la cabeza, con su pequeña cabeza de cinco años…todo era alboroto, los policías hablaban de que debían llevársela, uno decía que preguntarán a central, de cuál era el protocolo en estos casos.

Y ahora viene la parte que no sé explicar, abrí la puerta, salí de casa cogí a la niña en brazos, entré en su casa y cerré la puerta.

Sé que oí a Maribel gritar «¡Pedro! como Penélope a lo Almodóvar, y a la policía aporrear la puerta.

Yo no soy un héroe, ni se por qué lo hice ( normalmente soy un tío, más bien acojonado), ni sé si se de debe hacer, no creo. Los policías primero me aporrearon la puerta y luego me preguntaron, qué estaba haciendo.

Yo les dije que aplicarán el protocolo correspondiente, que yo conocía a la familia de siempre, que éramos vecinos y amigos. Ellos acabaron asumiendo lo ocurrido y empezaron a tomar las medidas correspondientes en el todo el edificio.

Yo me giré y la niña ya no lloraba, le sonríe y le dije:

– ¿Sara jugamos al parchís…?

Me llamo Maribel y aquí estoy confinada con mi marido Pedro y con mi hijo de 14 años, bueno estaba, ya que mi marido en un alarde inusitado de valentía, se metió en la casa de nuestros vecinos y amigos, cuando dieron los dos positivo y su niña se quedó sola.

Pues eso, por un lado fue un alivio, estaba algo cansada de ver cómo arrastraba su cuerpo de la cama al sofá, con una cerveza en la mano, esa mano que tenía ya forma de muñeco de «playmovil».

Yo le hablaba nerviosa de todo lo que pasaba y de todas las iniciativas que se estaban llevando a cabo, y él me miraba, asentía y seguía viendo la tele…pero ¿quién coño es este tío?, no lo conozco. Procuro ponerme guapa de día y de noche…pero nada este no se entera…no me toca ni con un palo, es un muerto andante, cuando cruzo el descansillo y se metió en la otra casa, para mi también fue un «descansillo»…de él, sentí cierto alivio.

Del niño esta claro que paso, adolescencia y confinamiento…son un cóctel de mala leche imposible de soportar, ni gestionar.

Me dio por empezar a fumar, subo arriba al altillo al ve-lux, todo son nubes y humo de cigarro que se vuelve efímero…hasta que desaparece. Tampoco me depilo..¡ a la mierda !, veo mis piernas peludas, mi mostacho y mi rostro cejijunto …creo que me imprimen carácter, me visto combinando colores y ropas imposibles, y me hago peinados de lo más alocados.

Salgo a aplaudir cuando toca, a bailar cuando toca y escribo y doy me gustas en las redes, cuando toca.

A veces paseo en bragas por casa…o canto a voz en grito con la aspiradora ( el niño no se entera, esta en triple confinamiento, casa, habitación y cascos…sale para comer , baño y punto).

A veces llamo a Pedro, está bien, se siente un héroe..y sabéis como me siento yo….LIBRE!!!!

Me llamo Hugo, tengo 14 años, conocido también como el adolescente de la casa, y estoy en la tercera semana de cuarentena.

Bueno, si digo la verdad yo en mi casa estoy siempre en cuarentena, en mi cuarto.

Mi padre hace dos semanas que se metió en la casa de mis vecinos a cuidar a su hija, ella es pequeña y aún sabe como tratarla. Mi madre se volvió “hippie”, o algo así, ayer cuando iba al baño, la vi pasando el aspirador en bragas, bailando como una posesa, estoy intentando borrar eso de mi mente.

Antes, hace años todo era distinto, cuando era más pequeño, mi padre jugaba horas conmigo y mi madre me abraza, así …sin ninguna razón aparente, pero fui creciendo y empecé a preguntarles cosas…a cuestionarles cosas..y ellos, se distanciaron, eso me cabreaba, me revelaba. Primero me castigaban, notaba su frustración, en cada castigo y después pasaron a hacerme invisible, una opción que me pareció, creo que bien…así no me molestaban, ni yo a ellos. No digo que no me quieran, no es eso…noto como a veces me miran, como a un pez de bonitos colores en una pecera, y así me siento, puedo nadar libre…pero nunca llegaré al mar.

En esta cuarentena, estudio (saco muy buenas notas), hablo con mis colegas, juego al Fornite, veo videos de YouTube y leo…¡sí leo!, me encanta leer, odio cuando se generaliza y se habla de nosotros como si no nos importara nada, nada más que lo tecnológico…pues no, me preocupan muchas cosas, ¿ qué pasará después de todo esto? ¿cómo será mi futuro? ¿ qué quiero hacer en mi futuro? ¿ habrá futuro?…

Nosotros los «adolescentes» pensamos y nos evadimos como podemos de un mundo de incomprensión y sin respuestas….ya ni preguntamos.

En fin aquí estoy, leyendo a Nietzsche, viendo los videos de mi padre jugando al parchís y al escondite y oyendo a mi madre cantar a voz en grito «Resistiré» ( estoy hasta los cojones de esa canción, lo siento)…y me pregunto…¿Soy yo o este mundo sé esta volviendo loco?…