Dublinesas

Autoría: Beatriz Madrigal

The Springs of Affection,

The Stinging Fly Press, Dublin 2016

Traducido al español (Ed. Alfabia)

Ciertos medios de comunicación vienen anunciando (a media voz) que las letras irlandesas están viviendo su edad de oro y resulta, cuando menos gratificante, saber que son las voces de mujeres las que están contribuyendo en mayor medida a esta epifanía literaria. En el centro de este amanecer que ahora alcanza su edad dorada no hace mucho encontré una joya The Springs of Affection: Stories of Dublin <Las fuentes del afecto. Cuentos dublineses>, Maeve Brennan (Dublín, 1917 – Nueva York, 1993). Unos cuentos que, como su autora, han sido recuperados del olvido.

Los primeros relatos recogen acontecimientos minúsculos de la infancia de la autora que, en una suerte de escritura, transforma en material literario. Una infancia desde la que la escritora se asoma al mundo de los adultos ansiando entrar en escena. Que nadie espere la ingenuidad infantil. Como no podía ser de otra manera, un catolicismo desmesurado atraviesa la obra de manera que algunos de los capítulos (The lie, The devil in us) se convierten en confesiones de una autora afincada en New York, liberada de una rancia tradición y que aun ganándose la vida como cronista en The New Yorker no consigue superar la intrahistoria.

Se aleja de su infancia y nos dirige a espacios habitados que no siempre son hogares. El grueso de la obra hará un recorrido por la vida de los Bagots y los Derdons, dos familias que bajo el manto de una normalidad que bien podríamos llamar parálisis, nos dejarán entrever la sociedad dublinesa de principios de siglo XX. The Springs of affection, no es una obra histórica, ni política pero da cuenta de historias de familias cuyas vidas discurren paralelas a la suerte del país. Mujeres devotas que no muestran resistencia a la clausura del hogar hasta que un día son devoradas por el tiempo. Por sus vidas sobrevuela la ansiedad del desgaste que produce la carencia de un estímulo vital. De nuevo son diminutos los acontecimientos que florecen en las páginas del libro, como la llegada de un nuevo mueble para la casa (The sofá).

La parálisis como tema había sido explorada en la literatura irlandesa por James Joyce en Dubliners si bien la naturaleza de su análisis apuntaba a la política. Maeve Brennan, a diferencia de éste, llenó sus páginas con relaciones humanas, todas truncadas. Su brillante inteligencia devino en una singularidad excluyente. No en vano lamentaba haberse pasado la vida justificando su talento. Pronunciemos su nombre de reina pues nos ha dejado un legado que está a la altura de los cielos.