Informe Relatoras. Jornada de encuentro y debate
La agenda feminista en el marco del asociacionismo cultural de mujeres.
Fecha 19 de mayo de 2026 Sala Larra, ATENEO DE MADRID
En el Ateneo de Madrid, las voces del feminismo se han reunido para pensar su presente y su porvenir. La jornada organizada por Clásicas y Modernas se ha convertido no solo en un espacio de debate, sino también en una radiografía compleja de las preocupaciones que atraviesan hoy al movimiento feminista español: la fragmentación del asociacionismo, el avance de los discursos reaccionarios, la redefinición del sujeto político del feminismo, la precariedad cultural o el impacto de la inteligencia artificial sobre la igualdad.
INFORME COMPLETO:
- Preliminares:
Se inició la jornada con la presentación de Ana Santos que da la bienvenida y agradece al Ateneo que nos haya acogido en este encuentro convocado por Clásicas y Modernas, para reunir, de manera informal, un grupo poliédrico de mujeres con recorrido en el feminismo que han venido a participar a título individual. La presidenta de CyM Amparo Zacarés toma la palabra y expresa la buena acogida que ha tenido esta convocatoria agradeciendo la asistencia y excusando a quienes no han podido acudir por diferentes motivos. En ese momento, recién pasadas las 11 de la mañana, hay en la sala Larra del Ateneo de Madrid 38 mujeres dispuestas a escucharse, compartir y aportar ideas en este espacio.
- Primer turno de intervenciones
Moderadora: Laura Freixas
Relatora: Ana María Portal.
Laura Freixas inicia su actuación como moderadora, cronómetro en mano, para medir, con rigor matemático, los ajustados cuatro minutos con que contará cada una para la toma de la palabra, siguiendo el orden expuesto en el programa. La participación será en muchos casos espontánea y alguna asistente dice sorprendida “no sabía que venía a hablar” no obstante ninguna renunciará a su turno.
Medios de comunicación
En primer lugar, interviene Montse Boix quien dice que estamos viviendo un momento crítico en políticas de igualdad, no se está avanzando en lo logrado y, es más, es posible que se haya retrocedido. ¿Cuál es entonces el punto de partida? ¿Dónde estamos ahora? afirma que las mujeres hemos dejado de ser una prioridad y ha pasado la diversidad a estar en primer plano. Comenta el duro momento que están viviendo las periodistas, como es el acoso a través de redes sociales, intimidación en algunos temas, también cita otras cuestiones clave como el abordaje de la inteligencia artificial. Señala que ha estado recientemente en Barcelona en un encuentro internacional relacionado con la inteligencia artificial, solamente había dos mujeres en ese encuentro, Yolanda Domínguez y Leticia Dolera. Finalmente, lanza la pregunta ¿Qué hacemos ahora? ¿Cuál es nuestro papel?
A continuación, toma la palabra Carolina Pecharroman. Plantea un primer interrogante sobre la situación en la que estamos actualmente y los retos que tenemos por delante. Añade que los medios públicos están viviendo una pugna editorial, con muchos cambios que acaban afectando. También señala la posibilidad de que lo conseguido hasta ahora se estanque o se retrase. Expresa la preocupación de la gente profesional hacia pseudoperiodistas, influencers y algunos profesionales en medios privados. Advierte cómo la información circula hoy en día según diferentes canales y llega sin veracidad ni contraste. Cita como ejemplo a su padre y a su madre, personas de edad avanzada a quienes les llegan las noticias vía WhatsApp. Señala cómo las redes sociales copan cada vez más distintos segmentos de edad. Los jóvenes, por ejemplo, no ven televisión y la información que consumen suele estar tergiversada o envuelta en temas ajenos a la lucha de las mujeres. Incide en la necesidad de la formación y la educación, incluyendo la divulgación de las genealogías de las mujeres. Comenta que en el programa en el que trabaja en RTVE, Objetivo Igualdad, cuando han entrevistado a personas que están vinculadas con la docencia, a menudo comentan que falta mucha formación y material audiovisual sobre igualdad.
Tiene la palabra Ana de Blas que trabaja con mujeres en el arte y nos dice que su empeño es seguir promoviendo publicaciones especializadas donde se recoja el tema de la profesionalización en el asociacionismo cultural. Informa que su ONG actúa como un observatorio contra la violencia cultural; y trae alguna reflexión sobre el tratamiento informativo, ya que presenta muchos problemas. Hay prejuicios sociales en la base, hay una grandísima falta de profesionalización y de formación, a nadie se le ocurriría que alguien que fuera a trabajar en un medio en la sección de deportes, no supiera lo que es un “fuera de juego” o que alguien que trabajase en la sección de economía no conociera lo que es una balanza de pagos. Y, sin embargo, cuando se trata de políticas de igualdad, al no ser una asignatura troncal, cualquiera lo hace, incluso con falta de perspectiva de género y formación sobre la igualdad y el feminismo. Comenta un estudio reciente sobre el seguimiento de la misoginia global donde se refleja que solamente un 3% de las noticias se refieren a la violencia machista y que, además de ser una cifra muy escasa, está bajando.
Sigue la intervención de Irene Lozano, que comienza centrándose en cómo la cuestión de las mujeres está consolidándose como la principal resistencia a una ideología internacional, dirigida y muy trabajada electoralmente hasta el punto de que algunos partidos ultra, con agenda antifeminista inicial, se han dado cuenta que las mujeres no les votan y están incluyéndolas en sus campañas; por otro lado, cita el panorama geopolítico y menciona lo que sucede con las mujeres en Irán, o cómo se comportan líderes como Netanyahu, Putin o Trump. Sostiene que en este contexto las mujeres no están ni se les espera y enfatiza la necesidad de recabar el respaldo de la Unión Europea. Finalmente afirma que hay un cisma muy grande entre las generaciones que están en los medios de comunicación y que, en una época de tanto individualismo, las mujeres más jóvenes necesitan encontrar un cauce en el feminismo porque son ellas las futuras agentes de cambio. Retoma de nuevo el tema de la inteligencia artificial, su relación con el poder y el dinero reforzando el punto de vista de los varones blancos heterosexuales.
SGAE y Fundación SGAE
Silvia Pérez de Pablo toma la palabra y comenta que en la SGAE solo hay un 22% de mujeres y que solo en algunas secciones concretas las mujeres son más numerosas como la de las coreógrafas. Por otro lado, una de las principales dificultades recae en no contar con presupuesto para llevar a cabo estudios y análisis sobre la desigualdad y la brecha de género existente. Por fortuna, la SGAE cuenta en la actualidad con una junta paritaria. Informa que se está trabajando a fin de visibilizar autoras como es el caso de María Lejárraga que a título simbólico será nombrada presidenta de honor de la SGAE. Añade que han trabajado en esa línea con el ciclo de pioneras presentado en Madrid y que se desarrollará también en otras comunidades. En estos momentos el interés se centra en un proyecto con el Ministerio de Cultura que tendrá lugar en Sagunto para tratar temas de editoriales musicales independientes. Señala la importancia de fomentar la participación y considerar la cuestión del edadismo y la conciliación familiar. En este último caso se están buscando ayudas de comedor y guardería y próximamente se abrirá un coworking para autoras. Esto, sostiene, permite hablar de un “pequeño optimismo.”
A continuación, toma la palabra Soraya Sánchez de la Fundación SGAE que menciona la preocupación por infrarrepresentación de las mujeres en los ámbitos de creación. A la pregunta ¿por qué en algún momento desaparecen las mujeres que ya habían llegado o ya estaban?, responde que en buena medida es debido a la maternidad, a que la edad de procrear hace que se siga deteniendo la carrera profesional y que a veces después de ese tiempo no se recupera o tarda mucho en rehacerse. Y a la pregunta de ¿por qué sucede esto?, afirma que la causa radica en que no están resueltas ni la conciliación ni la corresponsabilidad. Finalmente enfatiza que los datos “nos dan armas” para poder refutar la falsa creencia de que la igualdad ya está resuelta.
UNIVERSIDAD
Interviene Cecilia Castaño que llama la atención sobre la pobreza de las mujeres relacionada directamente con la brecha de cuidados. Menciona la huelga de profesoras de educación infantil y de la huelga de las médicas/os. Sabemos que son dos profesiones muy feminizadas; en el caso de las médicas son un 70% mujeres, esto se vio claro en la pandemia y evidenció sobre quién se ocupa mayoritariamente de los cuidados. También hace referencia al problema del mundo digital y la tecnología, porque lo hemos dejado en manos de los tecnólogos mayoritariamente varones. Las políticas públicas realmente a quien más pueden ayudar es a las mujeres, por eso, la inversión impositiva, en educación, en sanidad y en dependencia es fundamental para la democracia y para la igualdad. Finaliza comentando el alto número porcentual de mujeres universitarias que hay actualmente, pero dice que hay que entrenar a estas jóvenes como expertas en habilidades digitales y, sobre todo, recuperar en las universidades los seminarios de estudios sobre las mujeres y la igualdad, así como la incorporación del feminismo en la agenda verde y el cambio climático
A continuación, toma la palabra Teresa San Segundo, directora del Centro de estudios de Género de la UNED, que recuerda que la Universidad Nacional de Educación a Distancia, es el campus con mayor número de alumnado de España, cerca de 250.000. Como docente y jurista entre sus especialidades están trabajar contra la violencia machista desde múltiples ángulos y además traer a la luz un tema tan doloroso, tan oculto y tan mal conocido como es el incesto. Retomó en su discurso la importancia de la educación, insistiendo en todos los tramos, n la infancia, también con las familias, en la formación universitaria, donde no se estudia de manera reglada. Nos cuenta que es profesora de derecho civil y que ahora mismo los temas relacionados con la igualdad entre mujeres y hombres ni se estudian ni se les espera; como ejemplo, nos dice que, cuando en alguna formación específica, explica un tema sobre la declaración de Séneca Falls, ni les suena el título y le preguntan cómo es que esto no se ha visto en la carrera. En conclusión, falta incorporar formación sobre igualdad y feminismo en los grados.
Sigue la intervención de Ana María Leyra que menciona la escasez de conocimiento y de interés que se presta a las mujeres en el género del ensayo. Habla de la importancia de los conceptos filosóficos y de las ideas construidas desde la mirada feminista que se exponen en los libros de ensayo escritos por mujeres lleguen a muchas más personas. Menciona como ejemplo la interesante aportación de Cristina Guirao con su libro Transgresoras. Insiste en esa grave ausencia de las mujeres en el campo del ensayo y lo desconocidas que son las que han escrito para la mayoría lectora; lleva desde 1972 viendo cómo el pensamiento era “cosa de hombres” y, sin embargo, ha dirigido treinta tesis doctorales de las cuales solo cinco han sido realizadas sobre hombres; se pregunta por qué no se hace más visible todo el pensamiento realizado por mujeres. Sigue resultando difícil reconocer que una mujer que puede hablar de Heidegger o del psicoanálisis aporte puntos de vista y criterios diferentes a los que se han venido aportando desde el estudio realizado por los varones.
Por último, toma la palabra Rosa Cobo. Comienza hablando de los diferentes palos ideológicos que está recibiendo el feminismo por todas partes. Le preocupa cómo se ha instalado una industria cultural y/o de la comunicación en la que pesa la cultura de la cancelación, las consignas que estigmatizan y de cómo no hay lugar para los matices. Está ganando la descalificación de unos grupos respecto a otros, por ello insiste en la necesidad de llegar a un pacto de mínimos entre quienes nos consideramos feministas; tendría que ser posible porque vienen tiempos muy malos para las mujeres. Los puentes se han roto, no será nuestra generación quien lo resuelva sino quienes no hayan vivido esta situación. Por eso pregunta si sería posible un pacto de mínimos, lejos de cancelaciones, consignas, descalificaciones e insultos.
SENADO
La senadora Araceli Martínez habla de lo importante que es la presencia de feministas, no solo de mujeres, ya que esto último lo está haciendo hasta la extrema derecha. Comenta, por propia experiencia, que las mujeres feministas nos podemos llegar a sentir canceladas cuando se cruzan problemas de agendas políticas. Afirma que es importante recordar que ser de izquierdas no es necesariamente ser feminista. Comenta la necesidad de hacer un análisis de forma desapasionada. Recuerda la pregunta revisada sobre ¿quién es el sujeto del feminismo? y las dudas que ha traído. Defiende que es necesario aprender observando. Ver a qué espacios se presta atención, a qué reuniones se va. Analizar quién ha sido cancelada o qué pasa con quienes presentan las imposiciones a las mujeres como una cuestión de libertad religiosa. En estos momentos, llegar a una ley de abolición de la prostitución es inviable políticamente pero quizás si se podría más fácilmente abordar legislación sobre la trata. Finaliza preguntando cómo pueden apoyarse las mujeres feministas en los partidos que militan.
FISCALÍA GENERAL DEL ESTADO
Toma la palabra Esmeralda Pasillo, magistrada fiscal de sala, excusa la ausencia de la Fiscal General del Estado, Teresa Peramato, por razón de agenda. Expone que es importante comunicar pensamiento porque puede llegar a tener relevancia constitucional, lo que se recoja nos conecta con el interés social y el feminismo forma parte del interés social del estado de derecho. Informa que desde 2019 la fiscalía es la institución en la que más ha crecido la presencia femenina y a fecha de hoy el 72% de quienes aprueban esta oposición son mujeres. Enuncia que hay que tener presente que las y los fiscales son quienes hacen la defensa del interés social. También de la FGE interviene la fiscal Concepción Pedraza que expone su preocupación por los discursos de odio, el tratamiento de la violencia de género en los medios de comunicación, la relación actual entre las niñas y la tecnología. Señala que falta formación en perspectiva de género en la justicia, por eso desde fiscalía se conoce que la formación en igualdad es una materia en la que es necesario avanzar. Menciona a Nevenka Fernández que recientemente se le invitó a exponer su caso en la fiscalía. Indica la importancia de no caer en el apriorismo de cómo debe de ser una víctima. Cierra la participación, el jefe de comunicación de la Fiscalía, Antonio Parreño, quien expone haber venido a escuchar y observar y contribuir desde la comunicación a los temas que incidan directamente en las mujeres.
- Segundo turno de intervenciones
Moderadora: Anna Caballé
Relatora: Mercedes Gómez Blesa
La escritora y ensayista Anna Caballé actuó de moderadora recordando la necesidad de no olvidar los logros conquistados por el feminismo durante décadas de lucha. Hasta el momento se ha descrito la situación en la que se encuentra el feminismo y para este segundo turno indica que conviene ser más propositivas y presentar posibles líneas de actuación.
INVESTIGACIÓN Y FORMACIÓN DE PROFESIONALES
La investigadora Susana Covas subrayó la falta de estudios rigurosos sobre las masculinidades y criticó ciertas formas superficiales de adhesión masculina al feminismo, convertidas —según señaló— en una “pose” que no transforma realmente las estructuras de desigualdad. Frente a ello, defendió la necesidad de abordar la responsabilidad de los hombres en la producción de igualdad y no únicamente los daños que la masculinidad tradicional produce sobre ellos mismos.
En una línea cercana, María García Barbas defendió que el feminismo debe incorporar a los hombres, especialmente desde una educación afectiva y sexual reglada que permita desmontar roles de género profundamente arraigados. También alertó sobre las desigualdades que afectan a las mujeres mayores, un ámbito frecuentemente invisibilizado dentro de los discursos públicos.
ASOCIACIONES:
Las intervenciones dedicadas al tejido asociativo han señalado otro de los grandes diagnósticos compartidos: la atomización del movimiento feminista. Lola Díaz, representante de Mujeres en las Artes Visuales, denunció la falta de estructuras comunes entre asociaciones culturales de mujeres y reclamó la creación de espacios permanentes de coordinación que permitan afrontar cuestiones como la precariedad laboral, el edadismo o la escasa presencia institucional de la cultura en las políticas de igualdad.
También Carmen Castro, desde la asociación Sin Género de Dudas, insistió en la necesidad de articular un nuevo pacto feminista capaz de responder a las crisis contemporáneas —económicas, sanitarias o climáticas— desde una perspectiva estructural. Para Castro, el feminismo debe intervenir de forma mucho más decidida en el debate económico, cuestionando un sistema que definió como “liberal y patriarcal”.
La preocupación por el contexto internacional y el auge de discursos antifeministas apareció de manera recurrente. Beatriz Presmanes advirtió que el feminismo se encuentra hoy ante una ofensiva reaccionaria global y defendió que la lucha feminista constituye, en el fondo, una forma de resistencia democrática frente al fascismo.
Uno de los momentos más intensos del encuentro llegó con la intervención de Ángeles Álvarez, integrante de Contra el Borrado de las Mujeres. Álvarez denunció lo que considera un arrinconamiento del feminismo histórico dentro de las instituciones y criticó la transformación del marco jurídico de igualdad a partir de debates vinculados a determinadas corrientes identitarias. También alertó sobre la sustitución del análisis político profundo por dinámicas de popularidad mediática e “influencers”, así como sobre la pérdida de visibilidad de las asociaciones feministas tradicionales en los medios públicos
CLUB DE LAS 25
Frente a estas tensiones, varias intervenciones insistieron en la necesidad de recuperar espacios de encuentro y de memoria común. Consuelo Fernández Díez, del Club de las 25, sintetizó algunos consensos surgidos durante la jornada: fortalecer la cooperación entre asociaciones, blindar los derechos adquiridos, aumentar la presencia femenina en los contenidos que alimentan la inteligencia artificial y preservar la memoria histórica del feminismo español.
ATENEO
El Ateneo de Madrid apareció asimismo como símbolo de esa genealogía feminista. Ana Santos recordó la importancia histórica de figuras como Rosario de Acuña, María Lejárraga, Carmen de Burgos o Emilia Pardo Bazán en la institución, subrayando que el feminismo no constituye un fenómeno reciente, sino una larga tradición intelectual y política que forma parte de la historia cultural española.
En un último turno de palabras, Amparo Zacarés excusó la ausencia de Agustín Zaragoza quien envió un texto recordando la importancia de educar en masculinidades igualitarias. En esa misma línea, Marina Gilabert intervino exponiendo la necesidad de abrir una nueva etapa en la que los hombres sean nuestros aliados y no nuestros adversarios. Por su parte Rosa María Rodríquez Magda, recogió el testigo de llegar a un pacto de mínimos en el que nos reconociéramos todas, pero esto supondría entrar en un debate de calado que queda pendiente para próximos encuentros.
CIERRE Y AGRADECIMIENTO FINAL
Agradeciendo de nuevo la participación a las asistentes, Amparo Zacarés cierra el encuentro recordando a Carmen Alborch, ex ministra de cultura y socia de honor de CyM, que propuso que el feminismo fuera declarado Patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad al procurar la mejora y el bienestar de la sociedad entera y no solo de las mujeres. Más allá de las discrepancias ideológicas, el encuentro ha dejado una sensación compartida: la conciencia de que el feminismo atraviesa un momento de redefinición profunda. Uno de los ejes más repetidos a lo largo del encuentro ha sido el papel de los hombres dentro del feminismo. En suma, entre la necesidad de defender conquistas históricas y el desafío de pensar nuevas formas de acción colectiva, las participantes coincidieron en algo esencial: el feminismo.
